web.worldbank.org:Tradicionalmente, el microfinanciamiento se limitaba a la concesión de préstamos muy pequeños (microcréditos) a personas de escasos recursos para ayudarlas a iniciar actividades productivas. No obstante, se ha demostrado que con una gama mucho más amplia de servicios financieros (servicios de depósito y de transferencia de dinero y microseguros) se puede ayudar a los pobres a acumular activos, aumentar ingresos y reducir la vulnerabilidad ante todo tipo de riesgos. El microfinanciamiento permite a las personas pobres administrar su situación financiera y planificar su propio futuro.

En la mayoría de los países en desarrollo, menos de la mitad de la población mantiene una cuenta en una institución financiera formal y en muchos países, ello existe en menos de un hogar por cada cinco. Incluso en los países que han experimentado un desarrollo notable en los últimos años, las cifras se mantienen obstinadamente bajas: 20% en África al sur del Sahara, 25% en África oriental, 30% en Europa y Asia central, 35% en América Latina, 32% en Oriente Medio y Norte de África y 25% en Asia meridional. Si bien es cierto que una enorme variedad de instituciones se dedica ahora a operaciones de microfinanciamiento, como bancos estatales, bancos postales, bancos agrícolas, cajas de ahorros y otras entidades como cooperativas de ahorro y préstamo, no es menos cierto que la gran mayoría de las personas que vive en países en desarrollo no tiene acceso a servicios financieros formales y que esta cifra se reduce a un promedio de sólo 26% de los habitantes del mundo.
El Grupo del Banco Mundial ambiciona nada menos que el acceso universal a financiamiento. Las diferentes entidades que conforman el Banco desempeñan roles estratégicos complementarios en ayudar a promover a inversionistas, asesores, innovadores e investigadores en el campo del microfinanciamiento:
Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés)
IFC es la entidad del Grupo del Banco Mundial que lidera las inversiones en microfinanciamiento y ha duplicado sus inversiones en esta área en los últimos dos años. Hasta el ejercicio económico de 2007, IFC había comprometido recursos por más de US$600 millones (US$196 millones sólo en el ejercicio económico de 2007) y su cartera de microfinanciamiento ascendía a US$498 millones. IFC ha asumido el compromiso de volver a duplicar sus inversiones en esta industria hasta llegar a US$1.2000 millones de aquí al ejercicio económico de 2010, lo cual la transformaría en el inversionista más importante en la industria microfinanciera. Las inversiones de IFC se tradujeron en siete millones de préstamos por un total de US$8.200 millones en el ejercicio económico de 2006. De esta cifra, 65% de los prestatarios eran mujeres. En la actualidad, 15% de las inversiones en microfinanciamiento de IFC se materializan en los países más pobres de aquellos que sólo pueden recibir financiamiento de la AIF y muchos de éstos están en una situación posterior a un conflicto (República Democrática del Congo, Liberia, Kosovo, Sierra Leona y Afganistán).
Ejemplos de proyectos:
Préstamos en moneda local en Colombia: En 2006, IFC innovó con el primer préstamo en moneda local otorgado en Colombia. Este préstamo a cinco años por 20.700 millones de pesos colombianos (aproximadamente US$9 millones) se concedió a la Fundación WWB Colombia, de Cali. WWB Cali atiende a más de 110.000 microempresarios.
Transformación de una ONG en Camboya : ACLEDA Bank Plc se inició como una organización no gubernamental especializada en desarrollo rural para luego convertirse en un banco comercial de primera línea que atiende a 181.000 camboyanos, de los cuales más de dos terceras partes son mujeres. Los servicios de asesoría de IFC primero ayudaron a ACLEDA a realizar la transición hacia una institución financiera comercial plenamente autorizada. Además, IFC otorgó créditos por un total de US$11 millones a ACLEDA para prestar este dinero a la micro, pequeña y mediana empresa. En la actualidad, ACLEDA es uno de los principales bancos de Camboya y el único orientado hacia empresarios más pobres.
El BIRF y la AIF
El BIRF y la AIF entregan financiamiento a través de líneas de crédito a gobiernos, apoyo crediticio general para fomentar el mercado y asesorías técnicas sobre políticas públicas. En los últimos tres años, los préstamos destinados a proyectos de inversión otorgados por el BIRF y la AIF para operaciones de microfinanciamiento ascendieron a más de US$250 millones al año (algo más del 1% de todos los préstamos del BIRF y la AIF). En ocasiones, es difícil diferenciar entre financiamiento que beneficia a microempresas y aquél que favorece a la pequeña y mediana empresa (PYME). Los préstamos destinados a inversiones específicas en respaldo de las PYMEs ascendieron a más de US$560 millones anuales (o 2,4% de los créditos del BIRF y la AIF).
Ejemplos de proyectos:
Fondo de apoyo a la inversión en microfinanciamiento para Afganistán (MISFA, por sus siglas en inglés). El MISFA fue creado a finales de 2003 por el Banco Mundial y el CGAP, con apoyo del gobierno, y con el objetivo de establecer en Afganistán un sector de microfinanciamiento sólido y que se sustentara a sí mismo. Desde entonces, el Fondo ha financiado y fortalecido a 15 instituciones de microfinanciamiento que ya atienden a más de 420.000 clientes activos (70% de los cuales son mujeres) a través de más de 260 sucursales. En unos años más, pretende llegar a un millón de clientes. El MISFA ha logrado cumplir sus tres objetivos básicos: alto nivel de extensión, sostenibilidad financiera del sector y transferencia al liderazgo local. El MISFA ha establecido un programa claro para llegar a convertirse en un sector financieramente sostenible: cinco de las instituciones ya son sostenibles y en un par de años más, la mayor parte de las instituciones restantes no requerirá el apoyo de donaciones.
En Andhra Pradesh, India, el número de hogares rurales pobres con acceso a crédito pasó de menos de 500.000 en 2000 a seis millones en un período de seis años gracias a la ayuda de un proyecto de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) del Banco Mundial. Cerca de ocho millones de mujeres pobres de zonas rurales se han organizado en unos 630.000 grupos de autoayuda y 30.000 organizaciones de poblados. Los grupos administran sus ahorros comunes y proporcionan pequeños préstamos de consumo a sus miembros. Gracias a este proyecto, cerca de 90% de las familias ha aumentado sus ingresos. Los ahorros acumulativos de los hogares pobres ascendieron a US$292 millones en 2006 y, por otra parte, más de 3,3 millones de familias rurales pobres cuentan ahora con un seguro en caso de muerte o incapacidad.
Otro proyecto experimental lanzado en 2002 en Bangladesh y que contó con el apoyo de la AIF del Banco Mundial llevó microcréditos y capacitación especializada a unas 60.000 familias indigentes. Su éxito fue tal que el gobierno decidió replicar el proyecto en todo el país y en esta nueva etapa, entregó créditos a aproximadamente 450.000 de los más pobres entre los pobres. Al menos la mitad de los primeros clientes informó que su consumo e ingresos habían aumentado.
El Grupo consultivo de ayuda a la población más pobre (CGAP, por sus siglas en inglés)
El CGAP fue creado por el Banco Mundial en 1995 como una asociación de múltiples donantes para promover el microfinanciamiento. Este grupo consultivo goza hoy en día de amplio reconocimiento como la organización líder de la industria y cuyo mandato es trabajar con los interesados para fijar normas e identificar mejores prácticas, entregar asesoría a los gobiernos en la formulación de políticas que hagan frente a las necesidades de los pobres en el ámbito local y brindar asistencia técnica a instituciones financieras. En su trabajo a través de una red de asociados en todo el mundo, el CGAP desarrolla soluciones innovadoras que ayudan a que las operaciones de microfinanciamiento cubran de manera más efectiva las necesidades de los pobres. El CGAP divulga investigaciones e información de gran importancia sobre la industria por medio de una variedad de publicaciones gratuitas y sitios Web.
Ejemplos de proyectos:
Nuevas tecnologías de entrega mejoran la eficiencia y reducen los costos. Muchas instituciones y bancos que entregan servicios de microfinanciamiento destinados a los pobres utilizan ahora tecnologías como cajeros automáticos, tarjetas de crédito y banca telefónica en el celular para permitir que sus clientes realicen pagos, transferencias y retiros de dinero sin tener que acudir a una sucursal. Con más de 3.300 millones de teléfonos celulares en el mundo y más usuarios en el mundo en desarrollo que en el hemisferio occidental, estas nuevas tecnologías encierran la gran promesa de llegar a muchas más personas con servicios financieros accesibles. La tecnología inalámbrica podría reducir radicalmente los costos de transacción y crear acceso en cualquier momento y cualquier lugar, incluso para clientes muy pobres o distantes. Con el respaldo de la Fundación Bill y Melinda Gates, el CGAP trabaja con asociados en Colombia, Ecuador, India, Kenya, Maldivas, Mongolia, Pakistán, Filipinas y Sudáfrica en el diseño de nuevos canales tecnológicos para prestar servicios en zonas rurales y distantes y a hogares muy pobres. El Grupo también entrega investigación y asesoría sobre nuevas problemáticas normativas que surgen con la introducción de estas tecnologías, además de potenciales políticas y regulaciones para responder a ellas, y hoy participa en nueve países en desarrollo. Más de 200 instituciones de microfinanciamiento, bancos y proveedores de tecnología han recurrido al programa de tecnología del CGAP para obtener asesoría y financiamiento para el despliegue de tecnologías y nuevos modelos comerciales a fin de llegar a los clientes a los que no pueden prestar servicios en la actualidad.
Llegar a los clientes más pobres. El microfinanciamiento suele no llegar a las personas que viven con menos de US$1 al día. Se requieren subvenciones permanentes y esfuerzos más decididos para que las instituciones extiendan sus servicios hacia las personas muy pobres, a fin de llegar a aquellos que carecen de albergue, ingresos e incluso de comida suficiente. En la actualidad, el CGAP ha puesto en marcha aplicaciones a escala experimental en India, Pakistán y Haití que se sustentan en los logros del programa BRAC para pobres extremos. Este programa se focaliza en clientes indigentes mediante una combinación cuidadosamente sincronizada de donaciones y microfinanciamiento, donde los ahorros ocupan un lugar crucial, y permite a los clientes salir de la pobreza y abrirse camino hacia medios de vida sostenibles. Un estudio de impacto riguroso acompaña cada aplicación experimental.
Medición de los niveles de pobreza y los efectos de las medidas. La aplicación de herramientas para la medición de los niveles de pobreza puede motivar y ayudar a las instituciones de microfinanciamiento a prestar servicios a los pobres. Por este motivo, CGAP se ha asociado con las Fundaciones Grameen y Ford para crear el índice de avances en la salida de la pobreza. Se trata de un índice muy sencillo que pueden utilizar las instituciones de microfinanciamiento a fin de medir el nivel de pobreza de su clientela


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